Queridos amigos de la Cadena de Oración por las Vocaciones Amor de Dios:
Iniciamos el año con el mensaje del Papa para el Día Mundial de Oración por la Paz. Esta vez nos invita a no excluir a nadie a esforzarnos por se más hermanos, quizás sea un reto que podamos hacer nuestro a lo largo de nuevo año en el lugar donde la voluntad de Dios nos ha colocado para ser testigos de su amor.
Con el deseo de un Feliz 2015 para todos.
Un abrazo.
Hna. Gloria Álvarez
"ROGAD AL DUEÑO DE LA MIES..."
NO ESCLAVOS, SINO HERMANOS
Ya nunca más esclavos, sino hermanos. Es éste el título del Mensaje para la 48ª Jornada Mundial de la Paz,
la segunda del Papa Francisco.
Con frecuencia se
piensa que la esclavitud sea un hecho que pertenece al pasado. Sin embargo,
esta plaga social se encuentra fuertemente presente también en el mundo de hoy.
La esclavitud hiere
mortalmente la fraternidad universal y, por tanto, la paz. La paz, en efecto,
tiene lugar cuando el ser humano reconoce, en el otro, un hermano que posee la
misma dignidad.
En el mundo
contemporáneo, son múltiples los abominables rostros de la esclavitud: el
tráfico de seres humanos, la trata de los migrantes y de la prostitución, el
trabajo esclavo, la explotación del hombre por el hombre, así como la
mentalidad esclavista respecto de las mujeres y los niños.
Y sobre esta herida
especulan vergonzosamente individuos y grupos aprovechando la situación causada
por tantos conflictos en curso en el mundo, así como por el contexto de la
crisis económica y de la corrupción.
¡La esclavitud es
una terrible laceración abierta en el cuerpo de la sociedad contemporánea, es
una gravísima herida en la carne de Cristo!
Para combatirla
eficazmente, es necesario ante todo reconocer la inviolable dignidad de toda
persona humana, además de mantener inamovible la referencia a la fraternidad,
que requiere la superación de la desigualdad, en base a la cual un ser humano
puede hacer esclavo a otro, y el consiguiente compromiso de proximidad y
gratuidad a favor de un camino de liberación e inclusión para todos.
El objetivo es la
construcción de una civilización fundada sobre la igual dignidad de todos los
seres humanos, sin discriminación alguna. Para ello, es necesario también el
compromiso de parte de los ámbitos de la información, de la educación, y de la
cultura en favor de una sociedad renovada y configurada para la libertad, para
la justicia y, por tanto, para la paz.
ORACIÓN
DESDE LA PALABRA DE DIOS
El Señor se
habló a Moisés y le dijo:
“Di a Aarón y a sus hijos: Ésta es la fórmula con que bendeciréis a los
israelitas: “El Señor te bendiga y te proteja;
ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor. El Señor se fije en ti y te conceda la paz”. Así
invocarán mi nombre sobre los israelitas, y yo los bendeciré.”
“Sabemos
que Dios nos pedirá a cada uno de nosotros: ¿Qué has hecho con tu hermano?
(cf. Gn 4,9-10). La globalización de la indiferencia, que
ahora afecta a la vida de tantos hermanos y hermanas, nos pide que seamos
artífices de una globalización de la solidaridad y de la fraternidad”.
(Del Mensaje del Papa Francisco para la 48ª Jornada
Mundial de la Paz)
Pasos
para la lectio divina
1.
Lectura y comprensión del texto: Nos lleva a preguntarnos sobre el
conocimiento auténtico de su contenido ¿Qué dice el texto bíblico en sí? ¿Qué
dice la Palabra?.
2.
Meditación: Sentido del texto hoy para mí ¿Qué me dice, qué nos dice hoy
el Señor a través de este texto bíblico?. Dejo
que el texto ilumine mi vida, la vida de la comunidad o de mi familia, la vida
de la Iglesia en este momento.
3.
Oración: Orar el texto supone otra pregunta: ¿Qué le digo yo al Señor
como respuesta a su Palabra?. El corazón se abre a la alabanza de Dios, a la
gratitud, implora y pide su ayuda, se abre a la conversión y al perdón, etc.
4.
Contemplación, compromiso: El corazón se centra en Dios. Con su misma
mirada contemplo y juzgo mi propia vida y la realidad y me pregunto: ¿Quién
eres, Señor? ¿Qué quieres que haga?.
- Comentario
El texto bíblico nos presenta una fórmula
de bendición propia del sacerdocio de Israel. Son unas palabras llenas de fe y
confianza en un Dios que es considerado
fundamento de la vida del hombre.
Corresponde a la denominada bendición
aarónica que, de acuerdo al texto, Dios reveló a Moisés para que se la enseñara
a Aarón y este, a su vez, la transmitiera a los sacerdotes, sus hijos, como
fórmula para bendecir al Pueblo de Israel. Es una bendición ampliamente usada
en el antiguo Israel.
Esta bendición se funda sobre la creencia
antigua y arraigada en la mentalidad semita y aún actual, según la cual, la
palabra de Dios es viva y eficaz, de modo que pronunciar por tres veces el
nombre del Dios de la Alianza supone conferirle a la misma alianza una
permanente actualidad.
Se expresa una realidad muy significativa
del pueblo hebreo, por la mañana y por la tarde, el sacerdote ofrecía incienso
en el altar de los perfumes y al salir bendecía al pueblo. La fórmula de la
bendición no pide bienes materiales, lo único que pide es la gracia de Dios, la
benevolencia, la paz y la bendición. En estos bienes están comprendidos todos
los que a Dios podemos pedir.
Bendecir es incrementar la vida a los
hombres; guardar es protegerla contra todo lo que la amenaza. Las dos acciones
se complementan. Bendecir se usa en el A.T. para expresar toda suerte de bienes
y dones, tanto de orden natural como sobrenatural. Guardar expresa la
protección de Dios que acompaña a su pueblo para defenderlo en sus adversidades
y salvarlo de sus desgracias.
El rostro resplandeciente de Dios es
expresión de su bondad y benevolencia, o sea, que este acto es un signo de la
complacencia divina.
La
parte final de la bendición expresa de manera más plena los bienes de la salvación: los bienes del
cielo y de la tierra, la salud del cuerpo y del espíritu, la prosperidad y la
felicidad sin límites, la vida, la alegría, la plenitud y la satisfacción de
los anhelos y deseos profundos del ser humano. La Expresión shalon/paz
es el término empleado por todos los pueblos semitas para saludar, por ser,
según ellos, el que mejor condensa todo el bien que se puede desear a una
persona.
Noticias vocacionales “Amor de Dios”
El día 23 de enero de 2015 iniciarán el noviciado en Lubango (Angola)
las postulantes: Graciana Catumbo Beio, Paulina Isabel Kapingana, Marta Benjamim
Alfredo, Judite João Muanota, Aurora Afonso Maluana, Eliana Miguel Canivete.
El día 24 de enero de 2015 emitirán la primera
profesión en Lubango (Angola) las novicias:
Guilhermina Rosário, Antónia Paula da Conceiçao Muanavina, Alice Augusto Zita,
Juliana Ricardo, Esperança Rui.
ORACIÓN
POR LAS VOCACIONES “AMOR DE DIOS”
Padre bueno,
Jesús nos dijo: “La mies es mucha y los obreros pocos, rogad al Dueño de la
mies para que envíe obreros a sus campos”. Y además afirmó: “Todo lo que pidáis
al Padre en mi nombre, os lo concederá”.
Confiados en esta
palabra de Jesús y en tu bondad, te pedimos vocaciones para la Iglesia y para
la Familia “Amor de Dios”, que se entreguen a la construcción del Reino desde
la civilización del amor.
Santa María, Virgen
Inmaculada, protege con tu maternal intercesión a las familias y a las
comunidades cristianas para que animen la vida de los niños y ayuden a los
jóvenes a responder con generosidad a la llamada de Jesús, para manifestar el
amor gratuito de Dios a los hombres. Amén
"El hombre lleva a
Dios en el fondo de su corazón". (J.
Usera)
